Saut deth pish (Vielha)

 

Lugar tranquilo, con interesantes vistas y cascadas, Saut deth pish es un lugar conocido por su cascada, realmente muy bonita, con poco esfuerzo requerido para acceder a ella, así que tiene un dos en uno, fácil acceso y belleza.

¿qué podemos pedir más?

 Por si esto fuera poco, puedes recibir la visita de unos amigos équidos que seguro que serán bien recibidos.

 

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caballos de cerca

caballos cabaña

caballo desde cabaña

 

Viendo estas imágenes, ya notas que este es un paraje acogedor y mágico, en el cual uno puede encontrar muchos rincones donde sentir la inspiración, porque a pesar de poder llegar con coche, no es un lugar excesivamente masificado, aunque dependiendo la época, si esperas escribir, meditar, o descansar, a los pies de la cascada será necesario que no te importe estar rodeado de personas para practicar esta actividad, pero tal y como he dicho, en los alrededores, tendrás sitios donde hallar un pequeño trozo de paraíso.


Y si eres de los que le gusta caminar por la montaña, solo deberás coger la mochila y el camino encontrarás numerosas imágenes que recordar. Hay varias rutas señalizadas, que puedes preparar antes de ir o simplemente seguir caminos. Aunque si decides por aventurarte a conocer los alrededores, sobre todo si no estás acostumbrado a largas excursiones por la montaña, ir con alguien con experiencia y que conozca la zona será tu mejor opción. Como sabéis yo cuento con la ayuda de mi hermano, del cual he conseguido casi todas estas imágenes. No dudes en seguirlo en Instagram, sergiolopezgarcia1, para encontrar muchas imágenes más.

pasando el puente

sendero

esperando la comida

algo mas arriba

Quizá en este punto piensas que mi principal emoción en este paraje sea calma, paz, … pues no, lo que más me resonó fue miedo. ¿Por qué?

Uno de los animales que puedes llegar a encontrarte por vielha es el Oso, aunque no suelen acercarse a las personas y no hay noticias de problemas con personas, a excepción de algún caso aislado, normalmente los problemas son con ganado. No os aseguraré que nos encontramos con un oso, porque no nos paramos a verificarlo, pero no dejemos que un posible error de apreciación estropee la historia. Mientras nadie demuestre lo contrario, la historia que contaré a continuación es 100% verídica.

Resuelta que… erase una vez un grupo de montañeros/as, y yo, que llegaron a un lugar de la vall d’aran llamado Saut deth pish.

Los jóvenes e intrépidos aventureros sentían como el aire limpio y fresco de las montañas recorría sus pulmones, hasta convertirse en caliente y sucio, escuchaban los sonidos de la naturaleza: el resoplar de las hojas o el siempre alegre riachuelo. Las estrellas les saludaban, porque sí, era de noche, pero sus corazones estaban demasiado despiertos, más aún advirtiendo, en la voz de mi hermano, la cascada apenas a 10 minutos.

Dejaron los enseres en el refugio, vaya lo más imprescindible para la montaña, sacos de dormir, comida, agua, guitarra, juego de cartas, etc. Y salieron iluminados por la esperanza de grandes paisajes, y el frontal en su cabeza. 10 minutos de leve paseo y llegaron a la cascada, fácil y sin perdida, quizá porque eran jóvenes e intrépidos.

La cascada caía sin prestar atención a los visitantes, la oscuridad, que pasos más atrás les envolvía, era mucho más tenue, como si la cascada absorbiese la luz de la luna a su alrededor más cercano. Nuestros amigos, y yo, presenciaron durante un tiempo indeterminado el espectáculo, hasta que alegres y risueños decidieron volver al refugio.

El camino era muy sencillo, ya lo conocían, por lo que podían ir sin preocupación alguna, porque a veces, y solo a veces, los jóvenes e intrépidos, también son algo temerarios, en estas situaciones es cuando uno coge atajos, que no son atajos, puesto que no llegan a tu destino. Si la cascada atraía a la luz, este lugar la odiaba, la luz del frontal no lograba alcanzar 1 centímetro de distancia, los pasos se hacían pesados, el frío reptaba entre los cuerpos y unos grillos, ausentes, entonaban de la manera más fidedigna posible la melodía de psicosis.

¡Rugió!

La mente iluminó claramente la silueta de un oso portentoso, capaz de arrancar arboles con solo rozarlos. Los más valientes del grupo soltaron un grito seco, justo antes de salir corriendo, los demás decidieron directamente correr, nadie pregunto si iban en la dirección correcta, pues todos sabían que la dirección correcta era la opuesta al oso y acertaron. 3 minutos después estaban en el refugio, bien cerradito y dispuestos a disfrutar de un merecido descanso.

Eso sí, antes de ir a dormir, toco la cena, un poco de vinito, guitarra, cante y masajitos, que un oso puede acelerar el paseo, pero no romper las buenas costumbres.

¿Has visitado alguna vez este lugar estupendo? ¿has tenido alguna experiencia con un oso, aunque no sea verificable? O ¿simplemente te has imaginado alguna vez cómo sería ese encuentro?

Estaré encantado de saber de ti, ah y no olvides de apuntarte a mis novedades y si quieres ver más imágenes seguir el Instagram de mi hermano, pronto tendremos más lugares con encanto y sus respectivas imágenes.

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